Hola a todos.
En esta segunda actividad continúo con el Diario de Proceso, que me está sirviendo como espacio para recoger las ideas y reflexiones que surgen en los debates, lecturas y trabajos prácticos. Entiendo este diario como una herramienta transversal que me permite dar seguimiento a mi propio aprendizaje y, al mismo tiempo, mantener un hilo argumental que será útil para la elaboración del manifiesto en la actividad 3.
Lo que más valoro de este ejercicio es la posibilidad de sintetizar y ordenar las perspectivas que se abren en cada discusión. La investigación artística, tal como la estamos trabajando, no se limita a producir obras, sino que se convierte en un campo de conocimiento que exige reflexión crítica, posicionamiento ético y apertura metodológica. El diario me ayuda a no perder esas conexiones y a reconocer cómo mi práctica personal se vincula con los debates colectivos.
También considero importante el carácter compartido del blog: al ser un documento abierto, permite que los compañeros aporten ideas y sugerencias, generando un espacio de diálogo que enriquece la mirada individual. Esta dimensión colaborativa me parece fundamental, porque la investigación artística se construye en relación con otros, y el diario refleja esa dinámica.
De cara al manifiesto, este proceso me está ayudando a identificar cuáles son los principios que considero esenciales: transparencia, participación, accesibilidad y crítica frente a las lógicas de mercado. En la actividad final, espero poder cerrar el diario con una reflexión personal que recoja todo este recorrido y una autoevaluación honesta de lo aprendido.
Preguntas para el Diario
¿Qué aporta la perspectiva de investigar a través del arte frente a investigar con o desde el arte?
¿Cómo se convierte el proceso creativo en un método de conocimiento y no solo en un resultado estético?
¿De qué manera el audiovisual permite explorar la memoria personal y colectiva de forma distinta a otros lenguajes artísticos?
¿Qué riesgos existen al trabajar con la memoria: simplificarla, estetizarla o apropiarse de experiencias ajenas?
¿Cómo se relaciona la práctica audiovisual con la idea de comunidad y con la construcción de identidades compartidas?
¿Qué papel juega la subjetividad del artista en la legitimidad de la investigación artística?
Reflexiones abiertas
La investigación artística a través del audiovisual convierte lo cotidiano en un laboratorio de memoria, donde lo íntimo se vuelve político y lo personal se conecta con lo colectivo.
Los ejemplos históricos (Mekas, Schneemann, Benning, Rist, Domínguez) muestran que el arte audiovisual no solo documenta, sino que pregunta y problematiza cómo recordamos y cómo nos representamos.
La cámara no es solo un dispositivo técnico: es una herramienta de indagación que abre espacios de reflexión sobre identidad, comunidad y tiempo.
La memoria, cuando se trabaja desde el arte, deja de ser archivo cerrado y se convierte en experiencia compartida, capaz de generar conocimiento sensible y crítico.
Este trabajo me confirma que la investigación artística no necesita validación externa, su fuerza está en las preguntas que abre y en las transformaciones que provoca en quienes participan o la experimentan.
¡Enhorabuena, Tamara y Miguel Ángel!
Quería felicitaros por este manifiesto tan potente, valiente y necesario. Se nota que detrás hay una reflexión profunda sobre lo que significa investigar desde el arte hoy, y sobre todo, una voluntad de cuestionar los límites que todavía arrastran las instituciones cuando intentan encajar la investigación artística en formatos rígidos y lineales. Me ha gustado especialmente el tono crítico e irónico, que no solo explica ideas, sino que también interpela y provoca, como debe hacerlo cualquier investigación que se tome en serio su propia capacidad transformadora.
El texto señala algo fundamental: que el arte y la ciencia ya no pueden entenderse como mundos separados. La investigación artística no compite con la científica, sino que aporta otra forma de conocimiento, más situada, más sensible y más consciente de sus propios sesgos. Me parece muy acertada la idea de que el rigor no desaparece, sino que cambia de forma, y que puede estar en un proceso colectivo, en una performance o en una instalación, siempre que el camino sea reconocible y compartible.
También me ha resonado mucho la parte en la que habláis del conflicto, de la negociación constante con instituciones que siguen pidiendo neutralidad y resultados cerrados. El manifiesto recuerda que la investigación artística es incómoda por naturaleza, que no busca respuestas definitivas, sino abrir preguntas, mostrar asimetrías y generar responsabilidad compartida. Esa defensa de la duda como herramienta de conocimiento me parece uno de los puntos más potentes del texto.
Por último, agradezco que pongáis sobre la mesa los riesgos éticos: la apropiación, la extracción simbólica, la desigualdad en el acceso a recursos. No es habitual encontrar manifiestos que reconozcan estas tensiones con tanta honestidad. Creo que esa conciencia crítica es precisamente lo que hace que la investigación artística tenga sentido hoy.
En resumen, vuestro manifiesto no solo define qué es investigar desde el arte, sino que también nos recuerda por qué es necesario seguir defendiendo esta forma de conocimiento híbrida, situada y profundamente política. Gracias por compartirlo y por abrir este espacio de reflexión tan estimulante.
Un saludo.
Carla